En Orisries, todo gira en torno a la conquista, el control y mucha dominación: tanto en el campo de batalla como a puerta cerrada. Si te gustan los juegos de estrategia picantes y descaradamente atrevidos, este sin duda va al límite.
En Orisries, te pones en la piel de un comandante que lucha por dominar un mundo en el que existen prácticamente todas las fantasías y fetiches imaginables.
Tu objetivo es sencillo: ampliar tu territorio, aplastar a tus enemigos y, al final, hacerse con el control de todo.
Pero en lugar de limitarte a acabar con tus oponentes, el juego le da un giro a la situación. Los enemigos derrotados (sobre todo los personajes clave) acaban como prisioneros en tu imperio en expansión. A partir de ahí, se convierte en una mezcla de control, manipulación y sometimiento a tu voluntad.
En esencia, Orisries es un juego de estrategia y simulación (SLG) basado en un tablero. Construyes tu base, reúnes recursos, entrenas tropas y te vas expandiendo por el mapa paso a paso.
Hay un ciclo muy interesante que consiste en mejorar edificios, gestionar la producción y formar ejércitos con diferentes tipos de unidades. El posicionamiento y la planificación son clave, sobre todo cuando te adentras en territorios más difíciles.
Además, reclutas heroínas de diferentes facciones, cada una con sus propias habilidades y opciones de mejora. Formar tu equipo de chicas sexys y desbloquear árboles de habilidades añade un toque de personalización que hace que el juego siga siendo atractivo. Obviamente, además del contenido picante.
El juego se centra mucho en temas de dominación, control y humillación.
«Interactúas» con las chicas capturadas doblegando su voluntad, aumentando la intimidad y desbloqueando escenas a medida que avanzas.
Además, hay un componente de colección, con un amplio elenco de bellezas, desde elfos y ángeles hasta personajes más atrevidos, a los que poco a poco vas corrompiendo o conquistando.
Orisries es una apuesta segura si te gustan los juegos eróticos de estrategia que se salen de lo convencional.
La combinación de construcción de bases, colección de héroes y mecánicas de dominación hace que el juego sea muy adictivo, mientras que un montón de fetiches se desatan sin límites.