Esta reseña está basada en la versión demo del juego. Dile adiós a las novelas visuales hentai, los harenes furry y los romances escolares. Private Dick es una novela visual oscura inspirada en el cine noir de detectives, donde la lluvia no para de caer y los colores escasean. Seguirás la historia de Sam Steele, un detective privado casi sin clientes cuya dieta se basa principalmente en whisky y prostitutas.
Private Dick te presenta enseguida a Steele, un detective privado que parece rondar los 40 y tantos y cuyo negocio se fue a la mierda. Apenas puede pagarle a su asistente Evee (aunque tampoco es que se lo merezca mucho) ni sus cuentas. Sus casos habituales de personas desaparecidas ya no llegan como antes, ahora que con internet es facilísimo localizar a la gente. Podrías decir que es un viejo perdido y borracho, pero su cabeza sigue intacta y nunca deja de creer en posibles clientes nuevos, esperando con paciencia a que alguien toque a la puerta.
La demo que jugamos te lleva por un viaje de unos 45 minutos con Steele, en el que conocerás a media docena de personajes y tres casos por resolver. Conocerás a Bree, una prostituta que les paga a sus clientes para grabarlos mientras se los folla. A Bobbi, mesera en McGinns, el peor bar de la ciudad. A Lumpy, otro detective privado, igual de desesperado por trabajo que Steele, o más. A Roxi, sin duda la pelirroja más fabulosa y misteriosa que verás, y además la exnovia de Steele. Y más personajes que parecen tener su buena ración de vida de mierda en este pueblo tan peculiar y de estilo noir.
En toda novela visual, las dos partes más importantes son la escritura y las ilustraciones. También añadiría la banda sonora, pero no podemos juzgar a Private Dick por eso, ya que la demo todavía no tiene (aunque está planeada). Aun así, la escritura es donde Private Dick realmente brilla. Narrado por el propio Steele, sentirás que te lanzan de lleno a una novela de suspenso, con escenas muy descriptivas, humor de poli veterano y acceso libre a los pensamientos del detective. Las ilustraciones solo apoyan la historia, y eso es justo lo que nos gusta de una buena novela visual: una historia absorbente respaldada por ilustraciones adecuadas.
En Private Dick encontrarás muchos elementos interesantes, como la app FaceParty, que es básicamente un Facebook o Instagram dentro del juego, y también las notas personales de Steele, donde puedes seguir los distintos casos y contactos, además de sus apuntes para saber más de cada personaje o caso. Una gran forma de no perder el hilo de la trama y mantenerte al día con la historia mientras se desarrolla.
En cuanto a las ilustraciones, el juego es justo lo que esperarías de uno de temática noir: cincuenta sombras de gris, luces de neón rosa y alguna luz suelta entre la ciudad, que parece vivir siempre de noche. Hemos visto ilustraciones mejores, pero también peores. Además, es evidente que la demo es un producto sin terminar, ya que algunas ilustraciones parecen borradores más que trabajos completos. Aun así, Private Dick tiene su propio estilo y nos gusta la dirección de arte. Encaja con la historia y con la temática, y nos morimos por ver cómo quedará el producto final.
El equilibrio entre historia y sexo en Private Dick es mi favorito: el sexo es consecuencia de la historia, no algo aparte ni una orgía de folleteo con poca o ninguna trama, un formato que terminamos amando en juegos como Eternum. Como el juego apesta a alcohol y depravación, es lógico que el sexo forme parte de él. Desde la mamada de la prostituta hasta el polvo improvisado sobre el escritorio de Steele, el autor del juego, Cisco Donovan, deja claro en la demo que quiere una experiencia donde la historia va primero, y eso nos encanta.
La demo ofrece por ahora tres escenas de sexo, lo cual parece adecuado para lo corto del juego, y esperamos ver más en el futuro. Las escenas no están animadas y no creo que haya planes de animarlas, pero es un juego en 2D y lo normal es ver más escenas animadas en juegos 3DCGI .
Eso sí, al final de la demo te dan un adelanto de lo que viene en cuanto a escenas de sexo, y no podría estar más satisfecho de haber visto algo de garganta profunda de verdad. Al fin y al cabo, con una atmósfera así no espero sexo casual aburrido, la verdad es que quiero ver acción depravada.
Siempre es difícil opinar bien de un juego en desarrollo, y más de una demo que, en palabras del propio autor, "no le hace justicia al juego completo". En cualquier caso, Private Dick es un título único con sus propias virtudes, y nos emociona ver hasta dónde llegará, y si la banda sonora estará a la altura del juego.